Las 15 preguntas más frecuentes en una entrevista de trabajo y cómo responderlas
Las preguntas que salen en casi todas las entrevistas de trabajo, qué quieren saber con cada una y cómo responder con ejemplos de tu experiencia.
Actualizado el · 5 min de lectura
Casi todas las entrevistas de trabajo se parecen más de lo que crees. Cambian la empresa, el puesto y el tono, pero las preguntas de fondo se repiten: quién eres, por qué este puesto y qué has hecho que demuestre que puedes hacerlo.
Esta guía recoge las quince preguntas más habituales, agrupadas por lo que de verdad quieren averiguar con ellas, con una forma práctica de responder a cada una.
Lo que evalúa cualquier entrevista
Antes de preparar respuestas, conviene saber qué hay detrás de las preguntas. Quien te entrevista intenta responder a tres dudas:
- ¿Puede hacer el trabajo? Experiencia, conocimientos y resultados concretos.
- ¿Quiere hacer este trabajo? Motivación por el puesto y por la empresa, no por cualquier empleo.
- ¿Encaja con el equipo? Cómo trabajas, cómo te comunicas y cómo reaccionas cuando las cosas se complican.
Cada pregunta de esta lista apunta a una o varias de esas dudas. Si tu respuesta resuelve la duda, da igual que no sea perfecta.
Preguntas sobre ti
1. «Háblame de ti»
Es la pregunta de apertura más común y no busca tu biografía. Funciona bien un resumen de un minuto en tres partes: qué haces ahora, qué has hecho antes que tenga que ver con el puesto y por qué te interesa esta oferta. Tienes ejemplos completos en cómo responder a «Háblame de ti».
2. «¿Por qué quieres dejar tu trabajo actual?»
Quieren saber si te vas por algo que también encontrarás aquí. Habla de lo que buscas, no de lo que huyes: más responsabilidad, otro tipo de proyectos, un sector que te interesa. Nunca critiques a tu empresa ni a tus responsables, aunque tengas motivos.
3. «¿Cuáles son tus puntos fuertes?»
Elige dos o tres que aparezcan en la oferta y demuestra cada uno con un hecho. «Soy una persona organizada» no convence; «llevaba la planificación de turnos de doce personas y reduje las horas extra un 20 %» sí.
4. «¿Cuál es tu mayor debilidad?»
Busca honestidad y capacidad de mejora. Nombra una debilidad real que no sea clave para el puesto y explica qué haces para corregirla. Evita el «soy demasiado perfeccionista». Lo desarrollamos en cómo responder a «¿Cuál es tu mayor debilidad?».
Preguntas sobre el puesto y la empresa
5. «¿Por qué quieres trabajar aquí?»
Es la prueba de que has leído la oferta y conoces la empresa. Une algo concreto de la empresa (su producto, sus clientes, un proyecto reciente) con algo concreto de tu experiencia o de lo que quieres aprender. Una respuesta que valdría para cualquier empresa no sirve.
6. «¿Qué sabes de nosotros?»
Dedica media hora a su web, sus noticias recientes y su perfil de LinkedIn. No hace falta recitar datos: basta con mostrar que entiendes a qué se dedican y cómo encaja tu puesto en eso.
7. «¿Por qué deberíamos contratarte a ti?»
Es tu resumen comercial. Escoge los dos o tres requisitos más importantes de la oferta y explica, con una prueba para cada uno, por qué los cumples. Termina con lo que aportarías en los primeros meses.
8. «¿Dónde te ves dentro de cinco años?»
Quieren saber si tus planes encajan con lo que pueden ofrecerte y si te quedarás un tiempo. Habla de crecimiento dentro de tu área (más responsabilidad, especializarte en algo que el puesto toca) y evita planes que no tengan nada que ver con la empresa.
Preguntas sobre tu experiencia
Estas preguntas empiezan con «cuéntame una vez que…» y son las que más pesan en las entrevistas por competencias. La forma más fiable de responderlas es el método STAR: situación, tarea, acción y resultado.
9. «Cuéntame una situación difícil que hayas resuelto»
Elige un problema real con un final claro. Dedica poco tiempo al contexto y la mayor parte a lo que hiciste tú, y cierra con un resultado medible.
10. «Háblame de un error que hayas cometido»
Valoran que reconozcas el error sin dramatizarlo y, sobre todo, lo que cambiaste después. Un error pequeño con un aprendizaje claro funciona mejor que uno enorme.
11. «¿Cómo resolviste un conflicto con alguien del equipo?»
Muestra que separas a la persona del problema. Explica cómo escuchaste su punto de vista, qué acordasteis y cómo terminó. No conviertas la respuesta en una queja sobre la otra persona.
12. «¿Cómo trabajas bajo presión?»
No basta con decir que la presión te motiva. Cuenta una ocasión concreta con un plazo ajustado: cómo priorizaste, qué dejaste fuera y qué conseguiste.
Preguntas prácticas
13. «¿Cuáles son tus expectativas salariales?»
En España se habla casi siempre de salario bruto anual. Mira si la oferta publica una banda, consulta sueldos de puestos parecidos y da un rango razonable en lugar de una cifra cerrada. Si es pronto en el proceso, puedes preguntar antes qué banda tienen prevista.
14. «¿Cuándo podrías incorporarte?»
Responde con una fecha realista. Si tienes trabajo, cuenta con el preaviso que marque tu contrato o tu convenio (a menudo, quince días). Cumplir con tu empresa actual dice cosas buenas de ti.
15. «¿Tienes alguna pregunta para nosotros?»
Responder que no es una oportunidad perdida. Lleva dos o tres preguntas preparadas sobre el día a día del puesto, el equipo o cómo medirán tu trabajo. Tienes ideas en preguntas para hacer al final de una entrevista.
Preguntas según el puesto
Además de estas preguntas generales, cada puesto tiene las suyas y, a menudo, una prueba práctica. Tienes guías para auxiliar administrativo, atención al cliente, dependiente, teleoperador, camarero, mozo de almacén, comercial, enfermería, programador junior y prácticas o primer empleo.
Cómo prepararte sin memorizar respuestas
Memorizar respuestas palabra por palabra suele salir mal: suenan rígidas y te bloqueas si la pregunta llega formulada de otra forma. Funciona mejor esto:
- Prepara cinco o seis historias de tu experiencia (un logro, un problema resuelto, un error, un conflicto, un proyecto con plazos ajustados). Con ellas puedes responder casi cualquier pregunta de experiencia.
- Relee la oferta y marca los tres o cuatro requisitos que más se repiten. Son los que más te van a preguntar.
- Practica en voz alta. Lo que suena bien en tu cabeza suele durar el doble o quedarse sin final cuando lo dices.
- Pide feedback concreto: qué frase funcionó, qué faltó y qué sobró.
La práctica en voz alta es la parte que más se suele saltar y la que más se nota el día de la entrevista.